Psicoterapia Humanista

Cortesía

La Terapia Gestalt se encuadra dentro de las terapias humanistas y como tal parte desde el desarrollo del potencial humano y la capacidad de crecimiento de todo individuo.

El foco de atención es el aspecto emocional de la persona, es decir cómo vive los acontecimientos de su vida, las relaciones, los pensamientos… y se le trata como un ser en su totalidad.

La presencia del cliente es activa y participativa y sus síntomas no son algo a eliminar sino un indicador de que algo está rompiendo el equilibrio. Por tanto, se le acompaña a observar sus necesidades y a encontrar una forma creativa y propia de resolverlas. Esto es una tarea de apoyo a la frustración, y sobre todo de experimentación de sus vivencias en el mismo proceso.

El criterio de éxito es el aumento de su capacidad de darse cuenta y de un funcionamiento más eficiente. En palabras de Fritz Perls (el creador de la Terapia Gestalt), lo esperado sería que la persona alcance la madurez y consiga pasar del apoyo ambiental al auto apoyo.

Por último y a diferencia de otras terapias, la relación entre terapeuta – paciente es una relación horizontal, ambos trabajan juntos, las experiencias, las vivencias y las emociones forman un campo relacional donde se expresan y se resuelven las dificultades cotidianas.

La terapia Gestalt se apoya en tres principios básicos:

    • Darse cuenta. Esta es la capacidad de hacernos conscientes de cómo actuamos.
    • Responsabilidad. Es la habilidad que tenemos para dar respuesta y aceptar que lo que hacemos es porque no podemos hacer otra cosa, sino, lo haríamos.
    • Presente. Si hay un eje central en la terapia Gestalt ese es el aquí y ahora. En el presente está nuestra historia pasada y donde podemos “hacer”. Es decir, los cambios solo pueden ocurrir en este momento, de ahí la importancia de traer al paciente constantemente a lo que está sucediendo.

Servicio Psicoterapéutico:

  • Depresión y Ansiedad (Ataques de Pánico).
  • Estrés.
  • Problemas conductuales (agresión, enuresis, retraimiento).
  • Dificultades en la comunicación de una pareja, apoyo durante una separación.
  • Problemas de atención.
  • Autoestima.
  • Temores y preocupaciones excesivas.
  • Problemas de sueño.
  • Duelos.
  • Síntomas Corporales: problemas de salud sin explicación. Problemas de fertilidad.
  • Experiencias traumáticas.
  • Bullying en centros educativos y ambientes laborales (víctima y agresor).
  • Soledad.
  • Necesidad de vivenciarse de otra manera, reconocer y desarrollar el potencial humano, entre otros temas.

Se trabaja con adolescentes, adultos y parejas.

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